Me acabo de tropezar con tus sandalias. Quedaron tiradas frente al sillón, y están desde el sábado ahí. No las quiero sacar. Es la parte tuya que queda conmigo en el resto de la semana.
Te las saqué antes de entrar a bañarnos, y quedaron ahí, como reflejo del desorden con el que dejás la casa. Desorden que nunca lo ví como tal, aunque a veces quiera hacer un esfuerzo por notarlo así. Pareciera que, inclusive, lo dejás en una disposición tal que me enternezca de solo ver que están ahí y termino diciendo “Hasta lo dejaste ordenado”.
Estás cumpliendo cinco años. Y no puedo creer. Porque ese tu abrazo que me das a cada sábado, oxígeno vital para seguir a cada semana, hace que ahora mis lágrimas mojen mis mejillas. No sé si decir que estás grande, que estás chico o que estás lindo. Todos juntos tal vez. Es tan fuerte lo que pasa dentro mío al evocarte.
Muchas veces te busco, ¿sabés?. Busco tu olor, tu sonrisa, alguna cosa que me diga que estás cerca, pero siempre es cuestión de esperar. Ya va a llegar el sábado.
Imágenes como esas que cuando corro atrás tuyo, te tirás al sillón y explotás en risa, o tu cara durante el “beso cinco”, se convirtieron en el alimento de mi vida, símbolo que estoy vivo y tengo la fortuna de jugar con ese chico al que amo.
Sí, amor. Contigo descubrí que se puede amar con un color que no conocía, con una tonalidad que vos me mostraste que también puede llamarse amor.
Verte jugando, con esa parte mía que también juega, me muestra que ya pasaron cinco años que ya no estoy solo, que apareciste a mi vida para nunca más dejarme solo. Mi vida tomó un rumbo en el que el marinero se vuelve el capitán. Mirá que sos tremendo. ¿Ni siquiera tenés cinco años y ya querés comandar mi barco? Pero por favor, agarralo, con fuerza, que pronto el timón de la vida será enteramente tuyo y espero poder estar ahí para guiarte en tus decisiones.
Si estoy llorando, es porque estoy muy emocionado. De tenerte. Que esa tu figura de ángel se haya transformado en el motor de mi vida.
No vuelvas a dejar así tus zapatos. Que yo los vuelvo a poner en desorden.
Feliz cumpleaños, mita’í.
« Su sonrisa | Mi buena estrella »
Feliz cumpleaños mita’i. Poco o casi nada te conozco, y no sé que podría regalarte…
Mas mi amistad con tu viejo me invita a escribirte y decir que tenés el regalo más grande que alguien pueda atesorar: un papá que te quiere con un pedazo de su alma, un alma de verdad grandiosa, sincera y única. Muchos darían todo por tener lo que vos, y yo soy uno de los agradecidos con la vida por ya tenerlo y poder describirlo -aunque tan escuetamente.
Crecé grande y fuerte, feliz e inteligente mita’i, son mis deseos para vos (C.C. al “Barba”), y seguí inyectándole a tu pá esa vida chispeante que brilla en sus ojos, sus palabras y brota de su teclado.
DINO dijo:
Doc,
No sé cómo expresarme,… entre lágrimas, sollozos, ansiedad y envidia, alegria, tristeza y tantas otras emociones encontradas que estoy sintiendo.
Lágrimas que salen y expresan lo alegre que me pone leer ese relato en el cual sólo un Papá puede encontrar el real significado de las palabras.
Sollozos, generados por el caudal enorme de emocion q siento y por culpa de la acumulación de lágrimas.
Ansiedad y Envidia, porque quiero que Franco llegue a los 5 años, para sentir lo que vos estas sintiendo hoy y poder verlo, más que leerlo e imaginarlo.
Alegria, por saber que tanto bien te hace que Facu ande cada sábado colgado de tu vida o vos de la suya, o ambos de la del otro y que se quieran tanto, que sean compinches, que se amen y que crezcan juntos, uno en lo poco que lleva de vida y el otro como el buen padre que siempre demostró ser.
Tristeza, porque hoy, siento tanto no poder ir y darle un beso y un abrazo a mi papá, Capitán del barco que me dió vida y soporte fundamental en mi vida cuando yo me hice Capitán de mi propio barco.
Como dice Diego, en su comentario en Rolandia, Facundo no pudo haber tenido un mejor padre, uno que lo quiera más, que lo admire más, que lo comprenda más, que lo apoye más y al cual le gusten las sandalias tiradas de una mejor manera.
Felíz Cumpleaños Facundo, CARAJO!
Te admiro, Te quiero,
Dino Galli.
Muchas Felicidades Facu, tenes que estar orgullozo de tener un papa como el tuyo, espero algun dia poder conocerte y poder intercambiar pensamientos e ideas,y contarte las frases celebres de tu papa, es mas que evidente que vas a ser un tipaso como tu papa que tanto te adora, espero que la pasen de la mejor forma por que el mejor amigo de un hijo siempre sera su viejo, el unico que por mas que nos rete nos va a hacer el aguante en todo.. me consta… Exitos FACU y MUCHAS FELICIDADES, saludos tu viejo.!!! y decile que nos invite tb al cumple!
Atte.: El que mira por el vidrio.
hoy decidi buscar un poco de tu vida rolo…. de aquella que alguna vez me prestaste un pedazo en el 25….y pasaron muchos años, y ese pedazo se mantiene vivo, aunque ya no figures en mi rutina del dia….
Que grande y emocionante es ver ese amor por tu hijo…. me enseñas? porque algun dia, mas temprano que tarde… tambien sere mamá =’)…
Un abrazo de quien te recuerda…
Ortiz