La víbora azul

Jueves, 10 diciembre 2009 | 2 comentarios

En calzoncillos, con las piernas estiradas. Inerte. Tapado con la sábana áspera y sucia. La ventana abierta y el ventilador de techo calentando todavía más el aire. Como si ya no estuviese ardiendo. Los ojos pedían cerrarse. La vorágine de alternativas a la vida crecía a medida que los miedos desaparecían. La obscuridad no tenía brillos. Ni centellos en la esquina. Se respiraba en penumbra. La sombra perseguía.

Un suspiro hondo precedió la estampida. Un vertiginoso impulso inició el salto y la caminata a la cocina era contundente. Las piernas estaban arrebatadas de seguridad. Los brazos estaban decididos a la instrucción que recibían.

Las puertas del armario se abrieron con violencia. Todas juntas. Sonó un redoble de portazos. El ventarrón se sintió en la cara. Venciendo el remolino, la cabeza buscó dentro de la cavidad del aparador.

Desde dentro de una caja, una víbora azul se irguió con la música, mostrando sonriente sus dientes de naranja, verde y marrón. Su lengua transparente seducía. Se dejó tomar entre los dedos. Hechicera.

La alfombra voladora los llevó a la pieza negra. La serpiente, con sus dientes, giró la perilla del ventilador, apagándolo. La respiración oscura y conciente sonaba desesperada, se percibía tranquila.

Los pies se acomodaron sobre el colchón. La garganta sintió nudos dentro y fuera. El ventilador quieto. Sin viento. El aire humeante, calmo. Con los cachetes calientes y los ojos clavados en el techo, miraba detenidamente cómo la cola del cable se enlazaba con solemnidad a la cruceta que sostiene las aletas. Se sentía la quemazón en la piel mientras el tirón empezaba. El cuello aprisionado y las rodillas levitando. No habían suspiros. Los ojos saltaban. Los dedos de los pies buscaban el piso. No lo encontraron.

La obscuridad de la noche empezaba a desaparecer. El techo blanco iluminó la sábana. Se podía ver a sí mismo con sus escarchas de suciedad en la piel de su vida. La cintura pendulaba.

Un teléfono sonó sobre la mesita de luz. Marcha fúnebre que iba desapareciendo. Con la respiración. Con la luz. Con la vida.

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