Salí de mi pieza, mirando atentamente las baldosas rojas, repitiendo en voz alta las mismas frases, escuchando cómo sonaban cuando salían de mi boca. Llegué al comedor y me paré en una silla, mirando a la mesa. Las mismas palabras sonaban diferente desde las alturas. Probé cómo quedaba mover los hombros, girándolos de un lado y del otro al son del recitado. Moví las manos y los brazos. Los gestos ayudaban a que las palabras tuvieran un mejor sonido. Esa noche me acosté confiado. Ya estaba en primer grado y me había llegado el turno.
En posición de firme, se cantaba el himno. Ya esperaba preparado. Mi profesora, a mis espaldas, apoyaba sus manos sobre mis hombros. Yo tenía pegados los dos recortes de cartulina. Adelante, un círculo grande de color naranja que iba desde mi cuello hasta la cintura. El otro era igual, pero era verde y estaba en mi espalda. Esperaba firme que la bandera llegara a lo más alto del mástil. Escuché que la directora pronunció mi nombre, presentándome ante toda la formación. Avancé hasta el frente y recité.
La naranja y el limón.
Iban juntos de la mano,
la naranja y el limón.
Se bajaron de la planta
y cruzaron el portón.
Recorrieron todo el pueblo
entonando una canción.
Y volvieron muy cansados,
la naranja y el limón.
De alguna forma, el día tiene un sabor especial. Hoy es mi último día de trabajo en Personal, en un envidiable puesto, dentro de una compañía de telefonía celular. Después de dedicarme 14 años a reparar, mantener y programar computadoras, estoy tomando la determinación de cambiar de rubro y dedicarme a pleno a tareas relacionadas con la actuación. Actuar, escribir, producir, dirigir… jugar.
Paradójicamente, Jorge Levera fue el que disparó la idea. “Te estuve leyendo en el blog, te ví actuar y veo todas las cosas que hiciste en este período. Esto que hacemos acá se estudia y se aprende. Pero eso que tenés vos, no. Económicamente no va a ser fácil dedicarte de lleno a esto que te gusta. Pero es mejor morir con el pecho satisfecho de haber luchado a que, sin haber peleado, desde dentro de la oficina, vayas muriendo lentamente. Te hablo como compañero, no como tu jefe”, me dijo mirándome a los ojos, en su oficina.
Probablemente él ni siquiera sepa de la conversación con una compañera del teatro, su prima, que me dijo “¿Estás trabajando con mi primo, qué tal él?”. Le conté que nos tenía bien cortitos pero que como jefe, era excelente. Ella quedó asombrada. “Él me dijo que era tu compañero, jamás me contó que era tu jefe luego”. No hacía falta que Jorge me contara que no se sentía mi jefe al hablarme desde su escritorio.
Este nuevo período se presenta como un desafío. Una batalla que se juega. A salir a ganar. A salir a vivir. Con personas que me acompañan desde cerca, alentándome, leyéndome. Y al mismo tiempo quedo impresionado, al tomar noción de cómo la suerte se empecina sistemáticamente en seguirme.
Estoy a horas de empezar un nuevo ciclo en mi vida. Salgo a recitar, con una voz que nace desde el pecho, pidiendo a gritos empezar. Me paro en la puerta de salida y veo que la calle está llena de personas con uniforme en posición de firme. Las manos de Jorge están sobre mis hombros y la bandera en lo más alto. Me llegó el turno.
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Hola Juan Antonio, mirá che… quien iba a imaginar que eras así… me siento un poco identificado contigo, aunque aca en la oficina me siento preso del formalismo, porque en ocasiones anteriores me pasaba cantando y recitando.
Ojalá me decida también y deje escapar mi espíritu de poeta para unirme a tu escuela.
Un Abrazo.
Miguel
Antonio, me pone muy contento que logres realizar tus proyectos personales, es un gran salto y te deseo todo lo mejor.
Fuerza
go ahead my dear! the world is yours!!!
Vuela alto JuanAn!
Como las notas de las melodias que salian de tus dedos en aquellos recreos y que me llevaban alto….a soñar….
Exitos!….
En mis manos tengo la palma de mi exito, en mis ojos la luz de la aurora, y el sol me quema con sus rayos fulgurante para tomar un rumbo,quisas para muchos es una aventura,pero lo que elma siente es entregar la risa que esta en el fondo como una fuerza que solo yo puedo entender y al ir conociendo mis metas saco como una joyas mas preciosa y con los deseos mas hermosos y asi entregar mi alma a todos mis amigos, hermanos, familiares,al pueblo y al mundo entero, estas gracias que esta dentro de cada ser y hoy va ser visto atraves de tus obras , porque dijiste si a las cosas buenas que esta dentro de ti. !Exitos amigo!
Juanant
Desde pequeño veo tus pasos por la vida y no me sorprende este nuevo desafío, al que estas acostumbrado a enfrentar, Es más, que la vida lineal no es para vos.
Estoy orgullosa de tu vuelo y … vuela, vuela y no dejes nunca de disfrutar tu cielo que solo ello enriquece tu alma y la mía. No hace falta estar herido, como Juan Salvador Gaviota, para arriesgarse a lo desconocido.
Las decisiones se toman y se asumen en su momento. Y hoy es el tuyo
Te quiero mucho
amalia
Valiente no es aquel que arremete contra el peligro y un desafío sin ningún tipo de temor, sino que habiendo justipreciado éste ha decidido enfrentarlo sabiendo inclusive que puede no salir como espera, pero convencido que no enfrentarlo es aun peor. Juan no te conozco, pero reconozco la luz de tu espíritu. Que Dios te de una larga y fructífera vida y sabiduría para saber vivirla.
“Hechada esta la suerte… cumplase el destino”.
LAS DE KING KONG SON EXTRA SMALL.
FUERZA !!! ADELANTE!!! ACTITUD!!! ALL IS IN YOUR MIND
ni el cielo es el límite… adelante gaviota… a volar!!!
Ay Juan… Que contenta estoy con vos.. Personas como vos casi ya no hay… Te deseo el mayor de los exitos.. Nada puede salir mal, si las cosas se hacen tan bien y con tantas ganas como lo estas haciendo.. Tu estrella esta ahi contigo, siguiendote los pasos, y para levantarte cuando haga falta.. No te olvides nunca de eso.. Te queremos mucho!! Un beso