Dicen algunos, que escribir en una computadora es muy superficial, que difícilmente se llegue a picos de intimidad y que a causa de esto, se hace difícil la tarea de transmitir emociones a través de medios tan fríos como un teclado y una pantalla.
El papel, queda entonces, como único medio donde pueden plasmarse las verdaderas vibraciones del alma, usando el lápiz como medio transmisor de las inquietudes del corazón.
Por eso, decido escribir directo sobre el papel. Con un lápiz de papel en la mano. Y el corazón en la otra.
Juan Rolón

